Siempre me gustó este poema del gran Quevedo: "Érase un hombre a una nariz pegado".
Según mis recuerdos: "Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
las doce tribus de narices era(...)"
Termina diciendo: "Que en la cara de Anás fuera delito".
Lo que no sabía, me acabo de enterar, es que la burla era a la ñata de Góngora. Grande Quevedo, inmenso.
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